¿Cuál es mi objetivo de facturación mensual?

¿Cómo sé cuánto debo ganar al mes para pagar mis gastos fijos?

Una vez conocidos tus gastos personales (clica para ver el post explicativo) y los de la empresa (clica para ver el post explicativo), el siguiente paso es calcular cuántas horas reales puedes facturar y cuánto necesitas ingresar por ellas.

Tiempo facturable (en horas al año)

Parte del total teórico de un año:

  • 365 días
  • menos fines de semana
  • menos festivos
  • menos vacaciones
  • menos posibles bajas o imprevistos

El resultado se multiplica por las horas que realmente trabajas al día (no las ideales, sino las realistas).

Horas de trabajo anuales ÷ 12 = horas de trabajo al mes

Estas horas incluyen todo el tiempo que dedicas a tu actividad, tanto la producción como las tareas necesarias para que el negocio funcione.

Por ejemplo:

  • Fabricación de piezas.
  • Diseño y desarrollo de nuevos productos.
  • Compra de materiales.
  • Administración y facturación.
  • Gestión fiscal y contable.
  • Ventas y atención al cliente.
  • Marketing, comunicación y redes sociales.
  • Formación, investigación y mejora de procesos.
  • Desplazamientos y organización del taller.

Todas estas horas forman parte de tu trabajo y deben quedar cubiertas por el precio de venta de tus piezas.

Objetivo de ingresos mensual

Suma:

  • Tu sueldo objetivo.
  • Los gastos fijos mensuales de la empresa.

Ese total es el ingreso mensual que debe generar tu actividad.

Valor de una hora de trabajo

Valor de una hora = objetivo de ingresos mensual ÷ horas de trabajo al mes

Este valor no es la tarifa que cobrarás a un cliente, sino una herramienta para calcular el coste de producción de tus piezas.

Cuando calcules el precio de una pieza, multiplicarás las horas que has dedicado a realizarla por este valor y añadirás el coste de los materiales, los gastos indirectos y el margen de beneficio correspondiente.

Este cálculo te permite:

  • Poner precios realistas.
  • Cubrir tanto tu salario como los gastos del negocio.
  • Evitar trabajar por debajo de coste.
  • Tomar mejores decisiones sobre la producción y la rentabilidad de cada pieza.

Importante: Aunque algunas tareas no generen una pieza de forma directa (administración, compras, comunicación o gestión), también forman parte del trabajo del artesano. Su coste no se factura por separado, sino que se reparte entre todas las piezas que produces mediante el precio de venta

Scroll al inicio